En el diseño de cualquier producto debemos asumir que, para su uso, sus destinatarios aplicarán modelos mentales mucho más incompletos e inexactos que los nuestros acerca de cómo funciona dicha tecnología.

Bien, esto es algo en lo que quizá no pensaron demasiado quienes en la famosa aplicación móvil WhatsApp decidieron cómo informar al usuario sobre el estado de envío de los mensajes. En esta aplicación, una marca verde  indica que el mensaje ha sido entregado correctamente al servidor, y dos marcas verdes  que el mensaje se ha entregado correctamente al dispositivo destinatario. Es probable que muchos usuarios, que nada tienen por qué saber del modelo de funcionamiento de una aplicación cliente-servidor, intuitivamente le otorguen un significado erróneo y diferente a estas marcas, tal y como advierten en microsiervos: Una marca verde = ha sido enviado al destinatario, dos marcas verdes = el destinatario ha leído el mensaje.

Como decía Norman en su famoso libro The Psychology of Everyday Things:

Los modelos mentales a menudo están construidos sobre evidencias incompletas, sobre un escaso conocimiento acerca de lo que está ocurriendo, y con un tipo de psicología ingenua que postula causas, mecanismos y relaciones, incluso cuando no existen.