Cuando todo cambia para seguir igual

29 junio, 2007
Yusef Hassan

Si hay algo que no me canso de repetir en cursos y charlas es que el factor principal que motiva a los usuarios a utilizar un sitio o servicio web es sencillamente su utilidad, es decir, el beneficio o provecho que obtiene de usarlo. La usabilidad (creo recordar que era Dillon quien lo decía) no es más que el grado en el que el usuario puede explotar dicha utilidad. Por eso utilidad y usabilidad se llevan tan bien, y una no tiene sentido sin la otra.

Con la denominada web 2.0 han surgido (o mejor, la web 2.0 surge a partir de) multitud de servicios y productos web con una utilidad potenciada, principalmente porque comunicarse, participar y colaborar son necesidades humanas básicas. Sin embargo también han llegado los monstruos 2.0. Sitios web que incluyen mil nuevos efectos javascript (como previsualizaciones dinámicas de la página destino), tagclouds sin sentido, cien botones diferentes para agregar el sitio a sistemas de bookmarking o lectores de feeds, vídeos incrustados para mostrar contenidos sin valor, ventanitas para chatear directamente con el webmaster, otros tantos botones con símbolos o siglas indescifrables para la mayoría de mortales… y la muerte del logo sin reflejo.

Me recuerdan demasiado a aquellas web 1.0, con botones flash, applets de java para mostrar relojes de agujas, o efectos javascript siguiendo el movimiento del puntero del ratón.

En conclusión. Si vas a incluir algún ‘efecto’ 2.0 en tu sitio, asegúrate que resulta de utilidad para alguien, y que no añade más ruido visual, tiempo de descarga de la página o carga cognitiva para tus usuarios.

15 comentarios

  1. Javier Leiva dice:

    Qué pasa con el chat

  2. yusef dice:

    jaja. No pasa nada. De hecho puede ser una herramienta muy útil, claro está, dependiendo del tipo de sitio y, sobretodo, de que haya alguien detrás a quien poder consultar o preguntar.
    Ahora, si el site no necesita de consulta o ayuda directa alguna, o nunca suele haber alguien al otro lado, es un trasto más ocupando espacio en la interfaz.

  3. Javier Leiva dice:

    mslgr, perdona, era por ser borde…

  4. karpicius dice:

    El punto inútil del 2.0 en karpicius
    [«…Vía HCNet, Yusef nos habla de “Cuando todo cambia para seguir igual”, una interesante visión sobre algunas aplicaciones Web 2.0 que al parecer, estan llegando a un ciclo crítico en cuanto a utilidad/usabilidad….»]

  5. yusef dice:

    mslgr, javier, entiendo perfectamente tu disconformidad.

  6. Javier Leiva dice:

    Ya está, he eliminado lo del chat.

  7. Amara dice:

    Si ya lo digo yo, 49 botones del lector de dvd infrautilizados, total para abrir bandeja de entrada, play, pausa y stop :-))))
    Oye acabo de terminar el primer año del master de la pompeu, y me ha encantado todo lo relativo a usabilidad, por un tris no fui a tu seminario de sevilla.
    Un saludo y gracias por compartir tus conocimientos

  8. yusef dice:

    Amara, me alegra que te esté gustando el tema de la usabilidad. gracias a ti por pasar por aqui.

  9. Francisco dice:

    jajaja! Amara, me ha gustado tu respuesta, 100% de acuerdo.

    Yusef, esa es una de las cuestiones clave para el diseño de cualquier site y programa y para todo diseñador de interacción. El problema no es añadir funcionalidades. el problema es justamente el contrario, qué quitamos de la interfaz que no resulte estrictamente necesario, cuantas funcionalidades como máximo tiene que tener el usuario a su alcance y como jerarquizamos tareas y contenidos. Ahí es nada. El (buen) ejercicio de todo ello deviene, desde mi punto de vista, en la usabilidad.

    La clave: la simplicidad. Por supuesto varía respecto del tipo de aplicación, de site, de los objetivos a alcanzar… etc. No es lo mismo diseñar la interfaz de una aplicación en local como Photoshop, que la de una banca electrónica o un blog.

    Es muy fácil decir que las cosas tienen que ser simples. El desafío es lograrlo de manera efectiva sin perder funcionalidad por quedarse cortos y sin perder funcionalidad por pasarse de añadir utilidades. La barra de tareas del nuevo Office es un ejemplo de ello (aunque la idea no es nueva, Photoshop ya la utilizaba desde hace un par de versiones por ejemplo).

  10. yusef dice:

    Efectivamente Francisco, el problema es el de siempre, la tan peligrosa ‘featuritis’ de la web 1.0, y ahora también, de la 2.0 (y de las que vengan).

  11. Camilo Garcia dice:

    Hace un momento comentaba en Moebius acerca de el artículo en el que se comentaba a este. Decía que de hecho, no solo es cuestión de la forma y la apriencia. Por llamarlo de alguna manera, de la interface. Desde hace meses tengo la impresión que la Web 2.0 con todo y sus redes sociales y su enorme ámbito de colaboración no tiene valor agregado real para la empresa y la industria en general (y ni que decir de los sectores gobierno). Con excepciones, todos los desarrollos importantes se han especializado en lo trivial y realmente no son muchos los casos en los que su potencia sea usada para, insisto hablando desde el ámbito empresarial, dar mejores canales de comunicación con los clientes, las empresas del entorno, intercambiar información estratégica importante, abrir otros caminos de e-learning… Nos quedamos con la letra mas no con lo escrito, como solía decir un amigo.

  12. yusef dice:

    Hola Camilo, gracias por comentar.

    Bueno, yo creo que aunque el concepto web2.0 tiene más de marketing que de fondo, finalmente responde a una evolución lógica de la web. Sea cual sea la versión en que estemos, actualmente la web como medio ofrece más posibilidades interactivas y comunicativas que antes, y sí creo que ha habido quien ha sabido muy inteligentemente aprovecharlo desde el ámbito empresarial. Por supuesto hay quien no ha sabido aprovecharlo o sencillamente, como dices, para quien nada de todo esto puede resultar un valor añadido.

    saludos,

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